Alertan sobre aumento de cáncer de colon en Chile

Fuente: Diario Financiero Ver Aquí

Nuestro país es el tercero con mayor riesgo de este tipo de cáncer en Latinoamérica, luego de Uruguay y Argentina.

Desde el año 2012 la Organización Mundial de la Salud (OMS) no tenía nuevas cifras estadísticas sobre cáncer en el mundo. Sin embargo, estadísticas recientes confirman al cáncer digestivo como el tercero más frecuente en la población, luego del cáncer de próstata y de mama, en tanto que el cáncer de colon elevaría su incidencia ubicándose como el primer cáncer digestivo más frecuente en Chile.

Para el Dr. Pablo Cortés, presidente de la Sociedad Chilena de Gastroenterología (SChGE), la novedad de los indicadores actualizados por la OMS, es que Chile ha elevado considerablemente sus casos de cáncer de colon.

“A modo de referencia, al año se diagnostican 5.900 nuevos casos de cáncer colorrectal en nuestro país, seguidos por 5.100 nuevos casos de cáncer gástrico y 2.600 de cáncer de vesícula, este último pasando de un segundo a tercer puesto, dentro de los tumores digestivos”, aclara, añadiendo que, posiblemente, el aumento de vesículas extraídas producto de los cálculos vesiculares, habría influido en el descenso de este último tipo de cáncer digestivo.

Exámenes

Los programas de pesquisa, recomendables a partir de los 50 años en Chile -aunque no se presenten síntomas- ayudarían a identificar casos de cáncer de colon incipientes y/o lesiones precursora (pólipos), y así reducir los riesgos de muerte por su causa. Anualmente fallecen más de 3.100 personas producto del cáncer colorrectal, que podrían evitarse en una proporción importante si existiese mayor conciencia y difusión de los métodos de pesquisa. No obstante, este procedimiento no es masivo en la población.

“Sólo en el caso de antecedentes familiares de cáncer digestivo o sintomatología previa, la colonoscopía se adelanta a los 40 años. Actualmente, sabemos que tanto en hombres como mujeres, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal aumenta exponencialmente con la edad”, añade el especialista.

La estrategia de pesquisa poblacional apunta a testear anualmente a los pacientes mediante el test de hemorragia oculta en deposiciones y a los casos positivos resultantes, realizarles colonoscopía. Los estudios clínicos han demostrado costo-efectividad de esta estrategia, pero requiere adherencia de las personas. La otra estrategia es efectuar directamente colonoscopía a los 50 años, y repetirla según los hallazgos, ya que si se detectan pólipos se debiera repetir en tres a cinco años y, si es totalmente normal, en 10 años.

Si bien la ley actual incluye el cáncer de colon en la canasta GES, la experiencia ha demostrado que los servicios de salud no tienen la capacidad para resolver la demanda, acumulando listas de espera en regiones y poblaciones de alto riesgo de incidencia. “Este contexto supone un análisis responsable de esta situación, porque además se requiere que los plazos de evaluación se cumplan. Hoy no se cumplen esos plazos y la adherencia de los pacientes no es exitosa”, explica el Dr. Álex Navarro, miembro de la SChGE.

Según la Dra. Carolina Heredia, presidenta de la Asociación Chilena de Endoscopía Digestiva (Ached), filial de la SChGE, “las guías norteamericanas están sugiriendo comenzar la pesquisa a los 45 años. Los programas actuales aplicados a los 50 años corresponden a pacientes sin factores de riesgo de cáncer de colon; es decir, sin antecedentes de este tipo de cáncer y pólipos, ya que de lo contrario, siempre recomendamos revisiones más tempranas”.

Existen programas en Chile con test de hemorragia oculta que se están desarrollando en algunas regiones con alta prevalencia. Otros grupos clínicos han optado por la pesquisa mediante colonoscopía en forma directa. Pero lo más importante es adoptar alguna estrategia, lo cual tiene impacto inmediato en la reducción de incidencia y mortalidad por cáncer colorrectal.

“El aprendizaje y los resultados de planes piloto de pesquisa, como el de cáncer gástrico en Nueva Imperial, han demostrado que la implementación de operativos de endoscopías, nos permiten pesquisar de forma preventiva y temprana, lesiones de riesgo con posibilidades de desarrollar cáncer en el mediano plazo, actuando como una medida costo-efectiva, sobre todo en poblaciones y regiones de riesgo y mayor prevalencia”, puntualiza el Dr. Navarro.

“Si bien la colonoscopía no constituye un examen infalible, ya que hay lesiones difíciles de observar, por ser planas o muy pequeñas, sigue siendo el procedimiento de rigor para el diagnóstico asertivo del cáncer de colon”, añade.

El principal desafío es que las distintas Sociedades de Especialistas logren establecer una estrategia de pesquisa efectiva y realista del cáncer colorrectal, al alcance de nuestra población. El trabajo conjunto con el Ministerio de Salud puede garantizar que la cobertura sea amplia y que el resultado de la pesquisa se traduzca en reducción de la mortalidad por esta causa.

Es posible que un futuro, se pueda identificar genéticamente quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal y así focalizar en ellos los recursos de pesquisa con mayor efectividad. De momento, según la Dra. Heredia, un aspecto muy importante en nuestro país, es mejorar la educación al paciente, de modo que éste conozca más de este tipo de enfermedades, sus riesgos, medidas de prevención y diagnóstico precoz, una tarea urgente de fortalecer en el cuerpo médico.

Además de la tendencia genética poblacional, los expertos de la SChGE señalan que algunos factores que influyen en el desarrollo de cáncer de colon, es la dieta alta en grasas de origen animal y en proteínas, y pobre en fibra y vegetales. Estudios gastroenterológicos muestra que las poblaciones con mayor incidencia son las de Uruguay, Argentina y ahora Chile, liderando las estadísticas en Latinoamérica, mientras que a nivel mundial, Estados Unidos representa el segundo cáncer más mortal luego del pulmonar.